El proyecto "la templanza" está grabado y en proceso de montaje. Hemos tenido varias experiencias, buenas y más que buenas. A continuación paso comentar algo de lo experimentado en estos días de rodaje.
En primer lugar, el equipo lo conforma José Manuel de la Parra, Pablo Saavedra, y Karina Vásquez. Antes de ella, estuvo Elizabeth Escobar, quien colaboró muy eficientemente en la primera parte del proyecto, en la gestión creativa, fotografía y producción.
El equipo ha funcionado muy cohesionadamente, hemos tenido la ayuda y el gran aporte de la actuaron por parte de Francisco Fuentes, de 2º año, y Paula Ramírez de 2º ½.
Al comenzar el rodaje me di cuenta de la importancia de una buena producción, de costos y en terreno, hemos tenido "suerte", ha salido todo bien hasta el momento, pero sé que no debemos fiarnos siempre de eso, la gestión de producción es el motor de la obra.
Es fundamental el tener buenas relaciones entre los integrantes de un equipo de trabajo, ser amigos, respetarse, ayudarse mutuamente, tolerarse, escucharse entre todos, las ideas que vayan surgiendo, las correcciones.
El proyecto, aunque sea la idea de uno, pasa a ser de todos los que estén trabajando en él. Se hace tan difícil cuando todos quieren imponer sus ideas, como cuando nadie aporta nada.
Entre las influencias que tuvimos para demarcar los lineamientos, las ideas que guiaron el proyecto, puedo nombrar "la ciudad de los fotógrafos", documental de Sebastián Moreno, personalmente, "memorias del subdesarrollo", del cubano Tomás Gutierrez Alea. También esa parte oculta, no oficial de la historia chilena, la de las mujeres detenidas desaparecidas embarazadas, que representan todo un enigma, el nacer o no nacer, que también ha sido tratado en el documental "Reinalda del Carmen, mi mamà y yo", de Lorena Giachino Torrèns..
viernes, 11 de enero de 2008
Comentario personal - Karina Vásquez
Informe sobre el trabajo de taller: al principio era un corto que no me atraia ya que estaba, casi completamente resuelto, no habia nada que aportar solo servir como ayudante, pero lentamente me he ido comprometiendo, ya que el proceso de revelado de la pelicula es algo distinto y como experiencia es bastante particular, en el proceso de montaje los resultados que se han logrado son super satisfactorios y ver la calidad que se logro con la imagen, genera un compartir de la idea y ligarte mas a esta.
Acompañar a jose manuel y pablo en esta fusion de ideas, me dio vuelta la mirada, respecto a la idea preconcebida que tenia antes de comenzar el rodaje.
Acompañar a jose manuel y pablo en esta fusion de ideas, me dio vuelta la mirada, respecto a la idea preconcebida que tenia antes de comenzar el rodaje.
miércoles, 9 de enero de 2008
Comentario individual - JMDLP
La idea de la película nació en la toma. Era uno de esos días eternos y éramos pocos los que estábamos ese día presentes en la casa de cine. Probablemente el Iturra jugando al ajedrez con el Francisco Fuentes y el Teo haciéndose ulpo en la cocina del segundo piso. Era uno de esos días donde ya no tenía ninguna esperanza de conseguir nada y solamente asistía finalmente al letargo de una lucha contra nosotros mismos.
No recuerdo muy bien en que momento fué, pero de pronto Tamayo estaba anotando algo que leía en el computador . Eran títulos de películas que formaban una larguísima lista que anotaba como necesarias un profesor de la carrera, ido ya Tamayo, me puse a navegar por la naranja e interesante web de Udo Jacobsen, en la que después de un tiempo -cosa que nos sobraba- encontré un articulo que me llamó la atención de sobremanera.
Dicho articulo trataba de explicar, mas bien, introducir al extraño pero fascinante mundo del cine abstracto. Ese artículo, llamado "Aquellas imágenes indescifrables" (http://www.fueradecampo.cl/Articulos/abstraccion.htm) realmente fue un giro en mi manera de enfrentarme al cine, reencontrándolo con la pintura y las artes no figurativas que tanto me gustan. Empecé a leer a Kandinsky, tratando de entender su obra y me emocioné con las obras de Norman McLaren y Stan Brackage las cuales me parecieron fascinantes. Una experiencia totalmente liberadora.
Salimos de la toma y era hora de hacer el examen del primer semestre. Empezaron a aparecer unas imágenes. Las he tenido en mi cabeza desde entonces: Es el ánimo del hombre por retener, por encasillar, por catalogar, por enfilar, por mantener. Construyendo grandes salones de piedras y libros de miles de páginas como habla el soliloquio del individuo de Parra, empezó a nacer en mi esa necesidad en mi de comunicar la dicotomía que existe entre el flujo y la permanencia dentro de la vida del hombre. El resultado del experimento del primer semestre fue cási un acto terrorista. Acto del cual su naturaleza comprendí no el día del estreno sino dos semanas después, al momento de presentárselo a mi madre. Después de tratar de explicarle durante dos horas, supe que me había alejado de la tierra. Buscando un lenguaje mas puro me había convertido en un analfabeto. Debía seguir buscando.
Seguí pensando. Con el paso del tiempo las imágenes que tenía en la cabeza empezaban a madurar. Dentro de esa nube de confusión que tenía en la cabeza, empezó a aflorar el sentimiento que tenía escondido detrás de esa niebla: Era el mar quién me movía. Era ese eterno e incansable movimiento cíclico el cual me tenía totalmente atrapado. El mar y la tierra que lo rodea. Me fascinó como los roqueríos podían mantenerse puedan mantenerse tan altos y sólidos mientras son azotados eternamente por las olas. Pasó el tiempo y me ví a mí, en un sueño, enterrado entre esas piedras, junto al mar, que se movía eternamente.
Empecé a indagar en mí y a preguntarme que era lo que me apretaba por condición natural y salió mi nombre. El nombre José Manuel no lo había ocupado nunca. Desde que tengo uso de memoria que me han llamado Joche, nombre el cual encontraba totalmente indicado para mí y perfecto como un parche para tapar mi pomposo nombre de carnet. Al empezar, este año, a utilizar mi nombre “real” empecé a tomarle el real peso a llamarme José Manuel, nombre que mis padres padres me colocaron en honor de la memoria de José Manuel Parada, profesor comunista del colegio latinoamericano, el cual fue secuestrado, torturado y degollado por el régimen dictatorial de Pinochet. Por un lado es un honor cargar con el nombre de un hombre que realizó buenas acciones, pero por el otro me ha significado cargar con un enorme sufrimiento, el cual fue el núcleo de desarrollo para el personaje del fotógrafo.
En ese momento entran Pablo Saavedra y Elizabeth Escobar al proyecto, el cual empezó a tomar real forma entre largas y pesadas reuniones de producción donde discutimos el carácter, la forma de ser y las situaciones que mostraríamos de este personaje, condenado, al igual que yo, a cargar con fantasmas de otros tiempos. Francisco Fuentes, compañero de segundo año y, desde ahora, actor social, entendió perfectamente el papel y lo supo adaptar perfectamente a su carácter, generando una simbiosis favorable para el desarrollo de la pieza audiovisual.
Dentro del rodaje de esta odisea, sentí, por primera vez un sentimiento, el cual es muy parecido al cual aparece ante una buena obra de teatro o al contemplar una pintura o una gran fotografía. Sentí la gratificación de generar algo real, por sobre el exceso de3 labores, el calor, el hambre y la sed. El callar y quedar hipnotizado ante el poder poético de algunas imágenes creadas lo valen.
Ahora esas imágenes duermen en el celuloide esperando ser montadas. Espero que conserven la magia (me permito el cliché) con las que fueron creadas.
Este proyecto ha sido caro y agotador. Durante meses ha consumido toda mi cabeza al punto de reprobar ramos y todavía hay posibilidades de que, de un día para otro, se vaya todo al carajo y el día del estreno no tenga ni un fotograma para ofrecer a mis compañeros y profesores, ni a toda la gente que nos ha apoyado para que este proyecto pueda ver finalmente la luz.
Tengo fé y coraje. Pienso seguir en este barco hasta que llegue a puerto o se hunda en la tormenta. Pero soy optimista de que esta película va a poder salir a flote y tengamos unos minutos de este mar de plata sobre la nívea pantalla.
JMDLPH.
No recuerdo muy bien en que momento fué, pero de pronto Tamayo estaba anotando algo que leía en el computador . Eran títulos de películas que formaban una larguísima lista que anotaba como necesarias un profesor de la carrera, ido ya Tamayo, me puse a navegar por la naranja e interesante web de Udo Jacobsen, en la que después de un tiempo -cosa que nos sobraba- encontré un articulo que me llamó la atención de sobremanera.
Dicho articulo trataba de explicar, mas bien, introducir al extraño pero fascinante mundo del cine abstracto. Ese artículo, llamado "Aquellas imágenes indescifrables" (http://www.fueradecampo.cl/Articulos/abstraccion.htm) realmente fue un giro en mi manera de enfrentarme al cine, reencontrándolo con la pintura y las artes no figurativas que tanto me gustan. Empecé a leer a Kandinsky, tratando de entender su obra y me emocioné con las obras de Norman McLaren y Stan Brackage las cuales me parecieron fascinantes. Una experiencia totalmente liberadora.
Salimos de la toma y era hora de hacer el examen del primer semestre. Empezaron a aparecer unas imágenes. Las he tenido en mi cabeza desde entonces: Es el ánimo del hombre por retener, por encasillar, por catalogar, por enfilar, por mantener. Construyendo grandes salones de piedras y libros de miles de páginas como habla el soliloquio del individuo de Parra, empezó a nacer en mi esa necesidad en mi de comunicar la dicotomía que existe entre el flujo y la permanencia dentro de la vida del hombre. El resultado del experimento del primer semestre fue cási un acto terrorista. Acto del cual su naturaleza comprendí no el día del estreno sino dos semanas después, al momento de presentárselo a mi madre. Después de tratar de explicarle durante dos horas, supe que me había alejado de la tierra. Buscando un lenguaje mas puro me había convertido en un analfabeto. Debía seguir buscando.
Seguí pensando. Con el paso del tiempo las imágenes que tenía en la cabeza empezaban a madurar. Dentro de esa nube de confusión que tenía en la cabeza, empezó a aflorar el sentimiento que tenía escondido detrás de esa niebla: Era el mar quién me movía. Era ese eterno e incansable movimiento cíclico el cual me tenía totalmente atrapado. El mar y la tierra que lo rodea. Me fascinó como los roqueríos podían mantenerse puedan mantenerse tan altos y sólidos mientras son azotados eternamente por las olas. Pasó el tiempo y me ví a mí, en un sueño, enterrado entre esas piedras, junto al mar, que se movía eternamente.
Empecé a indagar en mí y a preguntarme que era lo que me apretaba por condición natural y salió mi nombre. El nombre José Manuel no lo había ocupado nunca. Desde que tengo uso de memoria que me han llamado Joche, nombre el cual encontraba totalmente indicado para mí y perfecto como un parche para tapar mi pomposo nombre de carnet. Al empezar, este año, a utilizar mi nombre “real” empecé a tomarle el real peso a llamarme José Manuel, nombre que mis padres padres me colocaron en honor de la memoria de José Manuel Parada, profesor comunista del colegio latinoamericano, el cual fue secuestrado, torturado y degollado por el régimen dictatorial de Pinochet. Por un lado es un honor cargar con el nombre de un hombre que realizó buenas acciones, pero por el otro me ha significado cargar con un enorme sufrimiento, el cual fue el núcleo de desarrollo para el personaje del fotógrafo.
En ese momento entran Pablo Saavedra y Elizabeth Escobar al proyecto, el cual empezó a tomar real forma entre largas y pesadas reuniones de producción donde discutimos el carácter, la forma de ser y las situaciones que mostraríamos de este personaje, condenado, al igual que yo, a cargar con fantasmas de otros tiempos. Francisco Fuentes, compañero de segundo año y, desde ahora, actor social, entendió perfectamente el papel y lo supo adaptar perfectamente a su carácter, generando una simbiosis favorable para el desarrollo de la pieza audiovisual.
Dentro del rodaje de esta odisea, sentí, por primera vez un sentimiento, el cual es muy parecido al cual aparece ante una buena obra de teatro o al contemplar una pintura o una gran fotografía. Sentí la gratificación de generar algo real, por sobre el exceso de3 labores, el calor, el hambre y la sed. El callar y quedar hipnotizado ante el poder poético de algunas imágenes creadas lo valen.
Ahora esas imágenes duermen en el celuloide esperando ser montadas. Espero que conserven la magia (me permito el cliché) con las que fueron creadas.
Este proyecto ha sido caro y agotador. Durante meses ha consumido toda mi cabeza al punto de reprobar ramos y todavía hay posibilidades de que, de un día para otro, se vaya todo al carajo y el día del estreno no tenga ni un fotograma para ofrecer a mis compañeros y profesores, ni a toda la gente que nos ha apoyado para que este proyecto pueda ver finalmente la luz.
Tengo fé y coraje. Pienso seguir en este barco hasta que llegue a puerto o se hunda en la tormenta. Pero soy optimista de que esta película va a poder salir a flote y tengamos unos minutos de este mar de plata sobre la nívea pantalla.
JMDLPH.
domingo, 6 de enero de 2008
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